Estructura

Teniendo en cuenta que la sexualidad es una realidad multidimensional, los posibles contenidos susceptibles de ser incluidos en un programa de educación afectivo-sexual pueden ser considerables. Por ello se proponen los núcleos de trabajo como una manera eficaz de organizarlos, agruparlos y ordenarlos.

El núcleo de trabajo es una unidad que contiene las actividades, las orientaciones y los materiales, previstos para trabajar todos aquellos contenidos incluidos bajo el título que lo define.

 

 

A continuación se describen los núcleos de trabajo:

Concepto y actitudes. Este núcleo de trabajo se centra sobre todo en el concepto de sexualidad. Los argumentos teóricos se presentan en los capítulos precedentes. Las actividades están diseñadas para trabajar un concepto amplio de sexualidad que va más allá de algunas concepciones que la reducen a meros comportamientos sexuales, a la reproducción, o a la moralidad. Se trata de desarrollar la idea central de que somos personas sexuadas, tomar conciencia de ello, y elaborar sus implicaciones más importantes en el proceso de construcción personal. Para el trabajo de las actitudes hacia la sexualidad, no se contemplan actividades específicas porque en gran parte de las actividades de todos los núcleos subyace una confrontación, en mayor o menor medida, respecto a ellas. Se ha cuidado especialmente las actitudes sexistas relacionadas con la violencia, y la homofobia.

Identidad sexual.  Si, como defendemos en la fundamentación teórica, la sexualidad es el modo personal de situarse ante la sexuación, la educación secundaria obligatoria es la etapa en la que se producen los cambios esenciales en la construcción de la identidad sexual y de género.  Este núcleo propone actividades previstas para trabajar la redefinición de la identidad sexual al hilo de los cambios evolutivos propios de la edad. El concepto de identidad sexual y de género que se maneja en este núcleo tiene presente la perspectiva de género y la diversidad en los diferentes modos de ser persona sexuada. Se incluyen, por tanto, actividades relacionadas con el desarrollo biofisiológico, la redefinición de la identidad, el autoconcepto sexual,  la autoestima sexual,  la igualdad y el respeto a la diversidad.

Deseo sexual. Una de los acontecimientos más importantes en la adolescencia es la estructuración y configuración del deseo sexual que es vivido como una experiencia emocional subjetiva y que se expresa en fantasías y comportamientos. Este núcleo propone actividades dirigidas a comprender la respuesta sexual humana (Deseo, excitación, orgasmo), las diferentes formas de vivirla, las diferentes sensibilidades entre las mujeres y los hombres, la orientación del deseo, así como actividades dirigidas hacia la toma de conciencia de la responsabilidad que se debe adquirir respecto al comportamiento sexual y su importancia en la construcción personal. Las actividades abordan el erotismo puberal, la configuración del deseo sexual, la regulación personal del mismo. En este núcleo se incluyen actividades dirigidas hacia la protección antes los riesgos asociados a la actividad sexual. La sexualidad es una importante fuente de salud en el equilibrio personal. Sin embargo, es necesario comprender los riesgos asociados a ella, tanto de tipo psicológico, como físico. Las actividades de este núcleo se centran también en el reconocimiento de que gran parte de los aspectos de la sexualidad contribuyen al concepto de salud integral. Trata, por tanto, de promover la elaboración de estrategias preventivas.

Afectividad. La afectividad humana tiene una implicación muy importante en la sexualidad, algunos afectos tienen una relación directa con ella como el amor, el enamoramiento, el deseo el apego, etc. En nuestro ámbito cultural se tiende a confundir el amor como necesidad de búsqueda de seguridad en el vínculo, con el deseo como búsqueda de satisfacción sexual. En la experiencia ambos, amor y deseo sexual, son vividos como realidades muy próximas proyectadas, en general, hacia la misma persona que se elige como compañero o compañera, independientemente de la orientación del deseo. Este núcleo propone actividades pensadas para comprender el significado y las implicaciones que la afectividad tiene en el proceso de maduración personal.

Prevención de la violencia hacia las mujeres. La construcción de la subjetividad de mujeres y hombres se desarrolla a partir de la asimetría en las relaciones de poder entre los sexos. Esta diferencia estructural tiende a generar relaciones impositivas del modelo masculino hacia las mujeres y hacia las minorías en relación con la orientación sexual. Tal situación esta en la base de la violencia hacia las mujeres. Este núcleo de trabajo esta diseñado para erradicarla en la medida de lo posible.

Prevención del abuso sexual. La incidencia de los abusos sexuales alcanza niveles considerables. Son una forma específica de maltrato y violencia. Una manera de proteger a las victimas potenciales es enseñarles a discriminar situaciones de riesgos, distinguir a los posibles agresores y buscar ayuda en caso de llegar a ser victima. Este núcleo aporta actividades diseñadas para ese cometido.

Respeto a la diferencia por orientación sexual. Tal y como se indica en la aproximación al concepto de sexualidad, la sexuación se caracteriza por su diversidad. Existen diversas formas de construir la propia sexuación. El contexto socio cultural se distingue por una polarización exagerada de lo masculino y lo femenino que impide una adecuada comprensión de la diversidad sexual. Por ello, la sociedad actual se caracteriza por la tendencia al sexismo y la homofobia. Este núcleo de trabajo, basado en los materiales elaborados por XEGA, esta diseñado para normalizar el respeto a las diversas opciones sexuales, evitar la discriminación de personas homosexuales, gays y lesbianas, transexuales y transgenéricas.

Ética. Los planteamientos éticos acerca de la sexualidad no están presentados como un núcleo de trabajo propiamente dicho, sino que se consideran transversales al resto de núcleos. En ellos se presentan actividades previstas para promocionar una ética personal basada en el respeto a la igualdad entre hombres y mujeres, la prevención de la violencia hacia las mujeres en cualquiera de sus formas y el respeto a la diversidad.

Habilidades sociales. También las actividades de este núcleo se presentan como transversales a los principales. El objetivo consiste en dotar al alumnado de las habilidades necesarias para regular su propia sexualidad, promoviendo la autonomía personal en la toma de decisiones, la capacidad para decir sí o no ante los requerimientos de los demás, así como las habilidades para acceder a las experiencias eróticas que han de ser integradas en la propia biografía.